Déficit de nutrientes
El déficit de nutrientes es una condición que aparece cuando el organismo no recibe, no absorbe o no aprovecha correctamente la cantidad necesaria de vitaminas, minerales, proteínas, grasas o carbohidratos esenciales para su funcionamiento. Puede desarrollarse de forma gradual y afectar a personas de cualquier edad, aunque es más frecuente en etapas de crecimiento, embarazo, vejez o en quienes siguen dietas restrictivas y poco equilibradas.
Entre las causas más habituales se encuentran una alimentación insuficiente, trastornos digestivos que dificultan la absorción, enfermedades crónicas, mayor demanda metabólica o el uso prolongado de ciertos medicamentos. Sus manifestaciones varían según el nutriente afectado, pero pueden incluir cansancio, debilidad, caída del cabello, uñas frágiles, palidez, cambios en la piel, menor concentración y defensas bajas.
Algunos ejemplos comunes son la falta de hierro, asociada a anemia; el déficit de vitamina D, relacionado con problemas óseos; o la carencia de vitamina B12, que puede alterar el sistema nervioso. El diagnóstico suele requerir evaluación médica, análisis clínicos y revisión de hábitos alimentarios. El tratamiento depende de la causa e incluye mejorar la dieta, suplementación supervisada y control del problema de base.
Fuentes:
